BONIFACIO, Un pintor muy pintor

“Nunca he vivido el placer de la pintura ni la considero un divertimento. Para mí es un combate, un conflicto importante. Yo vivo la sensualidad de la pintura de otra forma. Es como una ceremonia dramática. El cuadro es un objeto que te da vida o te la quita y, al igual que los toros, deja huellas. La pintura también deja cicatrices. En el fondo pintar es pasear por lo equívoco, por lo oscuro, para encontrar otras posibilidades.” Bonifacio,1998.

Bonifacio se enfrenta al cuadro como un campo de batalla. “Una pintura es buena cuando en ella hay lucha. La pintura es siempre la gran aventura a vida o muerte, en la que se puede ganar o perder. La pintura no es sólo cuestión estética o arte decorativo; es algo que forma parte de la vida, es expresión, es testimonio, es permanencia, y mucho amor”

Donostiarra de nacimiento, su arte delata influencias de figuras extranjeras como Roberto MattaWillem de KooningPierre Alechinsky y el grupo Cobra. Su estancia en Cuenca le dejó huella, allí conoció a Fernando Zóbel, Gustavo Torner, Gerardo Rueda, Eusebio Sempere, Manuel Millares…y se dejó seducir por Antonio Saura quien influyó en su estética sacándole de la pintura blanca un tanto inocente de la escuela de Cuenca, y cayendo en la pintura de Saura, en el trazo más violento y en el negro que combina maravillosamente con una amplia gama de colores, y utiliza generosamente el amarillo tan poco usado por otros pintores.

Artista inclasificable y excéntrico, de carácter irreverente y biografía extravagante, Bonifacio ha desplegado su obra artística a su manera y por su cuenta

Bonifacio se reafirma en que “en la batalla siempre sale ganando el cuadro, nunca el pintor”. “Cuando nos enfrentamos el cuadro y yo, siempre vence el cuadro. Los cuadros no se terminan, se abandonan, él es el que da la cara. Picasso decía que el cuadro es como la mujer: hace con uno lo que quiere. Preparo el cuadro con muchos bocetos pequeñitos, pero después no se parece en nada al boceto, y a veces le pegas un brochazo y pierdes todo el cuadro”.

Se introduce en su pintura Arshile Gorky, y casi simultáneamente Asger Jorn y otros pintores del grupo Cobra…Roberto Matta comentó sobre su pintura: “Es divertida, tiene algo de cervantino, tiene una línea que canta y baila”…Bonifacio bebe, se nutre de las fuentes de estos pintores, todo arte surge y se nutre del arte precedente. Bonifacio toma nota y se reafirma en su propio hacer aferrándose a su propio estilo que es muy personal y reconocible. Se dedica con empeño para remontar sus propias creaciones y seguir mejorando en su trabajo, afianzando su personalidad en la pintura.

“Hay muchos cuadros que me siguen gustando y otros no. Ahora soy más minucioso y antes dominaba más el grafismo, el informalismo. Ha llovido tanto… El caso es no estar conforme nunca. Me acuerdo más de los cuadros que me ha costado mucho pintarlos. Hay algunos que salen por casualidad y otros que no salen, a base de quitar y poner. Yo digo que soy un pintor de arrepentimientos, porque borro, quito, veo lo que sobra, lo que falta. Creo que los pintores siempre estamos pintando el mismo cuadro toda la vida, vamos alrededor siempre del mismo cuadro. Picasso decía que no buscaba, que encontraba. Yo ni busco ni encuentro”.

En sus cuadros las líneas están presentes con trazos contundentes que perfilan figuras que se presentan rotas, descompuestas o inacabadas, mientras que el color, aplicado con decisión, forma manchas que parecen bailar y moverse por el lienzo; se caracterizan por el humorismo de sus figuras y por la ironía de las situaciones que solía plantear en sus escenas con personajes, objetos y animales que habitan un espacio indefinido, sin escala ni referencia, esas figuras deformadas comparten espacio con seres indescriptibles, reptiles, triángulos, amebas y monstruos que bailan y se mueven incesantemente por campos de color ricos en matices y contrastes, una pintura que podemos calificar de desprejuiciada, insolente e inesperada. Bonifacio fue sin duda uno de los artistas mas destacados de la vanguardia española (Juan Manuel Bonet y Pilar Borrás). Un pintor muy pintor. 

 

Fotografía por AlbertoGarcía Alix                 

 

Antonio Pedraz