Las Vanguardias en el Arte . Concepto y contexto

El término vanguardia (del francés avant-garde) que designa la “primera línea” de exploración y combate del ejército, se utilizó en el terreno artístico para denominar una serie de movimientos artísticos de principios del siglo XX que buscaban innovación, una renovación radical en la forma y en el contenido, una relación entre arte y vida, e intentaban reinventar el arte confrontando movimientos anteriores; estas iniciativas revolucionarias en su época se conocen como Vanguardias Históricas.

 

Manet Edouard, Argenteuil, detail, cartel original exposición en Grand Palais, 60x40 26 (2)

Estas corrientes abordan la renovación del arte desde planteamientos divergentes  y se plantean su función social, desplegando recursos que rompan o distorsionen los sistemas más aceptados de expresión artística no solo en pintura, sino también en escultura, teatro, literatura, arquitectura, cine, música, etc…  Estos movimientos artísticos renovadores y en general dogmáticos, se produjeron en Europa a principios del siglo XX, y se extendieron al resto del mundo, principalmente a EE.UU.

La característica primordial del vanguardismo es la libertad de expresión, que se manifiesta alterando la estructura de las obras, desordenando los parámetros creativos al uso y abordando temas tabú; se rompe con las líneas, las formas, los colores neutros y la perspectiva.

marcel duchamp

Su propuesta rupturista fue tan radical que más de un siglo después siguen siendo el paradigma del arte de vanguardia, dado que en la época se produce en el arte una auténtica revolución de las artes plásticas. Las corrientes vanguardistas son más una actitud ante el arte que una estética, que abandonará la imitación de la naturaleza para centrarse en el lenguaje de las formas y los colores. Es la hegemonía del inconsciente, de la reconstrucción mental de la obra. Al espectador se le exige una nueva actitud ante la obra de arte. Los estilos dejan de ser internacionales para ser característicos de un grupo de artistas.

Cezanne Paul cartel original exposición les derniéres anées en el Petit Palais,, 60x41 cms. 26 (3)

El término Vanguardia con relación al arte aparece por primera vez en el primer cuarto del siglo XIX, en textos de los socialistas utópicos. No se trataba de un grupo o de una tendencia artística en particular, sino que el arte se presentaba como avanzadilla de los sectores fundamentales que tratan de transformar la sociedad: la ciencia y la industria. Esto introduce otro concepto de vanguardia, la vinculación con actitudes progresistas que implicaba ansia transformadora de la sociedad. A fines del XIX, el término vanguardia se utilizó en el vocabulario político, como el activismo, voluntad de ruptura, idea de revolución artística y especialmente la aparición de un documento literario como pieza clave en muchos movimientos de vanguardia: “El Manifiesto”. Con la aparición del “Manifiesto Comunista de 1848 “, surgieron también manifiestos artísticos, que a modo de declaración pública recogían los propósitos de actuación, habitualmente con términos y lenguaje contundente, al igual que los documentos políticos. En este sentido el “Futurismo”, nacido en Milán en 1910,  será el más paradigmático, redactando manifiestos dedicados a la literatura, pintura, escultura, arquitectura, música, cine… plasmando el carácter más típico vanguardista: la euforia, el desafío, la provocación, y frente a los valores establecidos, la originalidad y la innovación, así como una significativa fe en el progreso, en el avance y transformación hacia una sociedad mejor, aquí está la base del concepto de vanguardia, con su dinámica sucesión de “ ISMOS”.

giacomo balla

Para entender las causas y razones por las que las vanguardias artísticas se desarrollaron, es necesario recordar los acontecimientos históricos y políticos del momento: la constitución de la 2ª y la 3ª República Francesa y la Primera Guerra Mundial, provocaron una reacción intelectual en contra de la sociedad de la época. Comienza así el estereotipo de artista  incomprendido, bohemio y comprometido con una serie de valores contrarios a todo ese mundo convulso que provocaba situaciones miserables y desafortunadas.

Manet

Es obligado recordar en esta época el comienzo del Salón de París, una muestra artística anual de prestigio que contaba con un jurado tradicional y conservador, y de donde fueron rechazados la mayoría de pintores impresionistas. Estos inauguraron, por iniciativa propia, los llamados Salón de los Rechazados con la intención de que su trabajo, aunque no fuera aceptado en la muestra principal, pudiera ser apreciado y valorado por el público. Quizá fue este el primer gran desencuentro entre el mundo artístico y el intelectual de la época, que no había hecho más que empezar.

Gauguin Paul, Are you jealous, cartel original exposición en el Metropolitan Museum, 76x89 36 (11)

En este contexto se debe añadir el panorama general de principios del siglo XX, lleno de cambios y aportaciones significativas que modificaron ciertas ideas y modos de vida: la Segunda Revolución Industrial, con la aparición del motor de explosión, la publicación de la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein y la Interpretación de los sueños de Sigmund Freud, la popularización de la fotografía, el nacimiento del Cine… anunciaban a voces que algo en el mundo estaba cambiando.

Continuará…..

 

Antonio Pedraz